TICS EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

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portrait of beautiful school young girl with long blond hair having fun sitting on sofa meditating winking & looking at camera with white copy space on the background image  A menudo los padres detectan en sus hijos movimientos anormales, repetitivos, que el niño realiza cuando está nervioso o distraído. Muchas veces surge la duda de si puede tratarse de un tic, y de qué hacer si lo es.

En el presente artículo queremos ayudar a diferenciar los tics de otro tipo de movimientos con significación patológica más grave, como pueden ser trastornos neurológicos o psiquiátricos.

MOVIMIENTO EXCESIVO EN LOS NIÑOS: HIPERCINESIA

Los niños en general son muy activos, y a veces el exceso de movimiento abruma a los adultos. Existe una actividad motora que se considera normal en el niño, aunque a veces a los padres les parezca que el niño es “muy movido”, puede tratarse de una etapa normal en el desarrollo de un niño.

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Pero existe un tipo de movimiento que se considera patológico o cuanto menos anómalo, que se denomina hipercinesia. Cuando el movimiento es objetivamente excesivo y molesto, se habla de trastornos hipercinéticos. Los tics pertenecen a este grupo de trastornos, entre muchos otros, y suelen ser de significado benigno, aunque pueden llegar a ser muy discapacitantes.

QUÉ ES UN TIC

Un tic es un movimiento intermitente y repetitivo, característico para cada niño. Es voluntario, controlado por el niño, y puede dejar de hacerlo en un momento dado si el niño quiere. A pesar de ello, lo realiza por una necesidad imperiosa de realizarlo. Si se le pide al niño que pare de hacerlo, lo dejará durante algunos segundos, a veces para reanudarlo después aún más exagerado, como si una tensión se acumulara en su interior y debiera disiparse realizando el movimiento.

Los tics pueden aparecer aislados, o ir variando con el tiempo. Normalmente mejoran cuando el niño se hace adulto. En algunos pocos casos los tics acompañan a otras enfermedades que pueden no estar diagnosticadas: ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, TDAH o enfermedades neurológicas.

Para diferenciarlo de otras alteraciones del movimiento en los niños, nos fijaremos si el niño puede voluntariamente detener el movimiento unos minutos.

POR QUÉ DEBO CONSULTAR AL MÉDICO

 Little girl visiting old female doctor

Hay tics que no van a necesitar tratamiento, pues ceden por sí solos en poco tiempo y no molestan al niño. Pero determinados tics van a necesitar valoración por el médico, bien porque generan un malestar físico (dolor), porque dificultan sus actividades diarias o porque le causan inseguridad o molestia.

Por ejemplo: los tics que ocasionan movimientos cervicales bruscos tienen el riesgo de lesionar el SNC y por lo tanto deben tratarse. Además, los tics pueden ser parte de un síndrome más complejo como el Síndrome de Gilles de la Tourette.

En estos casos debe ser valorado, no solo por su pediatra habitual, sino por un especialista en neurología pediátrica.

¿CÓMO SE TRATAN LOS TICS?

Como hemos comentado hay tics aislados que mejoran cuando mejora el estrés, o simplemente desaparecen con el tiempo. En este caso, y si el tic no genera dolor o molestias al niño, se puede mantener una conducta expectante. El pediatra podrá determinar si existe algún rasgo en la exploración física que necesite más exploraciones o si por el contrario no requiere más estudios ni tratamiento.

Cuando se agrupan diferentes tipos de tics en un mismo niño, o bien si generan malestar o interfieren con la vida diaria del niño (por ejemplo: tics sonoros que le desconcentran en clase) el neurólogo buscará diagnósticos complementarios, dependiendo del caso, y puede iniciar tratamiento.

En cuanto al tratamiento de los tics, puede ser no farmacológico o farmacológico, y ambos pueden complementarse.

  • TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO: Como la terapia conductual.
  • TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO: Hay muchos fármacos estudiados para este uso y que se han mostrado eficaces en el control de los síntomas.

En los casos en los que es necesario el tratamiento farmacológico, si no hay patologías como el síndrome de Gilles de la Tourette, u otras patologías asociadas que requieran tratamiento específico, se mantiene el tratamiento durante un año antes de probar su retirada.

CONCLUSIÓN

Los tics son alteraciones del movimiento que responden a la necesidad imperiosa y consciente de realizarlo. Pueden ser aislados o agrupados formando parte del Síndrome de Gilles de la Tourette o incluso patologías más graves psiquiátricas o neurológicas. Si el estudio por el pediatra descarta otras causas tratables, decidirá según la gravedad (si ocasiona molestias en el niño, etc.) si tratar los tics o mantener una conducta expectante. La mayoría de tics aislados mejoran o desaparecen con la edad.

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