Desarrollo psicomotor del bebé: desarrollo motor grueso y desarrollo motor fino o coordinado

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Desarrollo psicomotor del bebé: desarrollo motor grueso y desarrollo motor fino o coordinado

Cuando hablamos de desarrollo psicomotor del bebé nos referimos al increíble proceso de aprendizaje que llevan a cabo los niños durante sus primeros 3 años de vida. Durante este período, su Sistema Nervioso Central madura a pasos agigantados, haciendo que cada día aprendan algo nuevo, logren un mayor dominio de su cuerpo y se relacionen más con su entorno. Es el momento en el que se desarrollan los sentidos, el lenguaje y se adquieren habilidades motoras que permitirán a nuestro pequeño moverse con cada vez mayor agilidad y destreza. Aunque cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje, y a veces es difícil definir los umbrales de la “normalidad”, el desarrollo psicomotor suele seguir unas pautas más o menos fijas que pueden utilizarse para determinar posibles alteraciones. Detectar retrasos o variaciones importantes en este proceso, puede ayudar a corregirlos y a evitar futuras consecuencias. En este post trataremos dos componentes muy importantes del desarrollo psicomotor del bebé: la motricidad gruesa y la motricidad fina o coordinada.

 

¿En qué se diferencia el desarrollo motor grueso del desarrollo motor fino o coordinado?

El área motora gruesa se refiere a la postura del bebé, a los cambios de posición de su cuerpo, al control que tiene sobre éste y a su habilidad para mantenerse en equilibrio. El área motora fina, por otro lado, se relaciona con la coordinación de sus manos y de grupos musculares más pequeños. Su desarrollo es lo que permite que los niños aprendan a agarrar y manipular cosas, a mover los ojos de forma coordinada, a comer solos o a pintar.

 

Grandes hitos del desarrollo motor grueso en bebés y niños pequeños

  • Primeros meses de vida (0-6 meses). El recién nacido presenta una postura similar a la que tenía en el útero, con brazos, manos y piernas flexionados y cerrados. No tiene ningún tipo de control sobre la cabeza y puede pasar mucho tiempo quieto en la misma posición. Al mes, sus movimientos son todavía descoordinados aunque ya da pataditas y eleva ligeramente la cabeza para separarla de la cuna (sólo por unos segundos). A los 2 meses comienza a tener mayor control de la cabeza, pudiendo elevarla unos instantes cuando está boca abajo y mantenerla un poco más estable cuando está sentado. Patalea a menudo y de forma más fuerte y coordinada. En torno a los 3 meses, además de perfeccionar lo anterior, también es capaz de flexionar y estirar las piernas. Con 4 meses es capaz de sujetar la cabeza cuando está sentado y de levantar cabeza y tronco cuando está boca abajo. Alrededor de los 5 meses ya intenta tocarse los pies con las manos, presentando más movimiento en las extremidades, y puede comenzar a darse la vuelta solo.
  • De 6 a 12 meses. A los 6 meses su postura es cada vez más recta y puede permanecer sentado apoyándose menos en sus manos. Es capaz de incorporarse y quedarse sentado con mínima ayuda, y se da la vuelta hacia ambos lados con más agilidad. También puede comenzar ya a experimentar con sus pies, agarrándoselos y llevándoselos a la boca. Con el paso de los meses su estabilidad sentado mejora y su capacidad para moverse también. A los 9 meses ya puede arrastrarse cuando está boca abajo e intentar gatear. Puede también comenzar a ponerse de pie aunque pierda el equilibrio enseguida. A medida que pasan las semanas su equilibrio en posición erguida mejora y tiene mayor habilidad para incorporarse (tanto para sentarse como para ponerse de pie). Su movilidad aumenta, ya sea arrastrándose, gateando o incluso dando sus primeros pasos.
  • De 12 a 24 meses. Al año de edad, el pequeño ya suele comenzar a caminar, aunque sea de forma inestable al principio. Poco a poco va mejorando su técnica y a los 15 meses ya puede andar solito e incluso bajar o subir algún escalón con ayuda. También es capaz de agacharse y volverse a incorporar. A los 18 meses puede comenzar a correr un poquito, a tratar de caminar hacia atrás, a saltar y a darle patadas a una pelota.
  • De 2 a 3 años. Su desarrollo motor es notable, siendo mucho más autónomo. Puede andar solo, subir y bajar escaleras, correr, saltar, bailar, jugar con una pelota y girar sobre sí mismo con mayor estabilidad. En torno a los 3 años estas habilidades se habrán perfeccionado aún más, haciendo posible que pueda usar un triciclo, saltar sobre un solo pie y correr de forma estable, siendo capaz de sortear obstáculos.

 

Hitos del desarrollo motor fino o coordinado bebés y niños pequeños

  • Primeros meses de vida (0-6 meses). Hasta los 3 meses las manos del recién nacido permanecen cerradas la mayor parte del tiempo, aunque poco a poco comienza a abrirlas y a llevárselas involuntariamente a la boca. En torno a los 3 meses, el bebé cierra y aprieta el puño cuando colocamos algo en su manita. También comienza a juntar las manos y acercarse cosas, pudiendo llegar a cogerlas con ambas manos en torno a los 5 meses. En este momento es capaz incluso de llevárselas a la boca.
  • De 6 a 12 meses. A los 6 y 7 meses comienza a adquirir mayor precisión a la hora de usar sus dedos pulgar e índice para hacer la pinza. Puede coger cosas, pasárselas de una mano a otra y soltarlas a su antojo. En torno a los 9 meses puede pedir cosas señalando con la mano, hacer una pinza mucho más precisa y le encanta aporrear y lanzar juguetes. Su coordinación visual y manual, tan importante para manipular objetos, comienza a ser cada vez más efectiva.
  • De 12 a 24 meses. Al perfeccionar la pinza puede empezar a jugar de forma diferente, comenzando a interesarse por los juegos de construcción. A partir de los 15 meses ya pintarrajea y hace garabatos, coge los cubiertos y bebe solito de un vaso. También puede pasar las páginas de un libro y nos ayuda un poquito a vestirle y desvestirle. En torno a los 2 años estas capacidades están más perfeccionadas y las realiza de forma más precisa y colaborativa.
  • De 2 a 3 años. En este momento ya puede realizar construcciones más elaboradas (torres de unos 10 bloques), así como pintar sin salirse del papel e imitar ciertos trazos como líneas, círculos o cruces. Le gusta jugar con sus manos y mejorar sus habilidades, por lo que actividades manuales como pintar o recortar están muy recomendadas a esta edad.

 

 

Recomendaciones básicas

Como ya hemos mencionado, cada niño tiene su propio ritmo y puede haber casos en los que tarden más o menos en conseguir determinadas habilidades. Incluso es común que haya pequeños que presenten ciertos retrasos en algún área de desarrollo mientras que las otras están dentro de la normalidad. Por este motivo, no hay que obsesionarse con que el bebé haga una cosa determinada en el mes o semana que la regla general indica, porque puede que necesite un poco más de tiempo. Esto es especialmente relevante en prematuros, para los cuales hay que tener en cuenta la edad corregida (para más información consultad nuestro post Edad corregida en bebés prematuros: ¿Cómo calcular la edad de un bebé prematuro?). Sin embargo, siempre es recomendable conocer aproximadamente cuándo se producen los grandes hitos, y consultar con un pediatra cualquier posible duda. Además, para mejorar sus capacidades y ayudarles en su proceso de aprendizaje, es muy conveniente que realicemos ejercicios de estimulación temprana como los que proponemos en el post Estimulación temprana o precoz infantil, ¿cómo estimular a mi bebé.

 

 

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