PUBERTAD NORMAL

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pubertad portada (1)    El desarrollo puberal normal tiene una serie de características que nos orientan a que el adolescente se está desarrollando adecuadamente. Durante la pubertad aparecen los caracteres sexuales secundarios que son diferentes en chicos y chicas. En la pubertad juegan un papel crucial las hormonas (esteroides sexuales: estrógeno y testosterona) y ellas están reguladas por los genitales femeninos (ovarios) y masculinos (testículos) que son dirigidos por el eje hipotálamo-hipofisario del cerebro.

EN EL SEXO FEMENINO

Se considera pubertad normal en niñas, la aparición de caracteres sexuales secundarios (como son el desarrollo de la mama, el inicio del vello púbico y axilar…) entre los 8 y los 13 años.

De media unos 2,5 años después de la aparición de estos caracteres, aparece la primera menstruación que se conoce como menarquia. Durante las primeras menstruaciones aún no se ha alcanzado la talla final, ni el desarrollo total del resto de caracteres secundarios. Si la niña ha iniciado el desarrollo mamario y del vello púbico o axilar más precozmente, la menarquia suele retrasarse algo más de la media, en cambio las niñas que se desarrollan más tardíamente alcanzan la menarquia en un período menor.

En unos 4-5 años desde el inicio, se suele completar el proceso.  Se produce ovulación en casi todos los ciclos (unos 14 días después de la menstruación), lo que implica una fertilidad establecida, unos caracteres sexuales completamente diferenciados y una talla final adulta.

EN EL SEXO MASCULINO

La pubertad normal en niños se inicia algo más tarde, entre los 9 años y los 14. Los caracteres sexuales secundarios que se observan son el cambio del tono de voz, el aumento del vello corporal, la aparición de pelo púbico y axilar, el aumento del tamaño testicular y el aumento de la longitud del pene.

El proceso finaliza cuando se alcanza el volumen testicular adulto (lo que es muy variable entre individuos). Esto suele suceder de media unos 3 años después del inicio, pero no suelen estar finalizados ni el crecimiento ni el resto de caracteres sexuales secundarios. Por eso en varones es más difícil determinar cuando acaba la pubertad.

EL “ESTIRÓN”

Tanto en niños como en niñas, durante la pubertad aparece lo que se denomina el estirón puberal, un aumento acelerado de la talla que responde a los cambios hormonales que se están produciendo. Durante el estirón se modifica no solo la longitud de los huesos del esqueleto sino también su anchura, que suele ser algo superior en varones.

CUANDO CONSIDERAR QUE LA PUBERTAD NO ES NORMAL:

Cuando observamos los primeros cambios en el cuerpo de los niños y niñas, debemos valorar si se han iniciado dentro de la edad normal (a partir de los 8 años en niñas y de los 9 años en niños) para asegurarnos que la pubertad no está adelantada. La pubertad adelantada puede traer consecuencias a largo plazo, como un cierre de las metáfisis óseas antes de tiempo que comportarán que el niño alcance una menor talla final. Si un niño o niña presenta pubertad adelantada se debe realizar un estudio de la causa y utilizar un tratamiento hormonal frenador de la pubertad, hasta que alcance una edad cronológica y ósea adecuadas.

Si los caracteres sexuales no aparecen antes de los 13 años en niñas y los 14 años en niños, se habla de pubertad retardada. Deberá estudiarse la causa para descartar patología. En estos casos el compromiso de talla suele ser algo transitorio, que se corrige cuando el niño inicia su desarrollo puberal, pero no es así en todos los casos y puede existir compromiso tanto de la talla final como de la capacidad reproductora.

CAUSAS DE QUE LA PUBERTAD NO SEA “NORMAL”

Las causas que pueden implicar que una pubertad no se desarrolle dentro del marco normal pueden ser muy variadas.

A veces solo se trata de variaciones de la normalidad, es decir, que se puede observar algún pequeño cambio en el patrón habitual, sin que exista patología de base. Por ejemplo, en niñas unos dos años antes de la pubertad, puede haber liberación hormonal intermitente que puede implicar que la mama inicie su desarrollo, pero estabilizándose después para no continuar hasta la edad normal.

Pero otras veces la causa puede ser patológica, por ejemplo, cuando existe alguna alteración en las gónadas (ovarios y testículos) que hace que no segreguen las hormonas en cantidad adecuada, si fallan los receptores celulares a estas hormonas, o si hay alteraciones en el sistema nervioso central como un tumor hipofisario.

También hay ciertos factores ambientales que pueden favorecer un desarrollo fuera de lo normal, como son:

-El estrés crónico: puede ser causa de pubertad retardada. Sucede esto así con el ejercicio intenso o enfermedades crónicas graves como el cáncer infantil.

-La desnutrición: un peso por debajo de 48kg en niñas puede impedir la aparición de la menstruación. Es causa de pubertad retardada y compromete la talla final. La correcta nutrición y estado socioeconómico ha adelantado la menstruación históricamente desde una media de 15-17 años a una media de 12-13 años.

– El bajo peso al nacer: sobre todo si se recupera rápidamente tras el nacimiento, puede condicionar una pubertad adelantada.

Adopción: la adopción internacional influye en una pubertad adelantada.

– La microbiota intestinal: las bacterias que colonizan nuestro intestino influyen en la producción de esteroides sexuales, lo que puede influenciar en el “timing puberal”.

CONCLUSIÓN

La pubertad normal sigue unos patrones frecuentes que podemos identificar. Existen algunas pequeñas variaciones de estos patrones que también se consideran normales (variantes de la normalidad). Si el patrón de desarrollo no es el habitual, se debe consultar con un pediatra o endocrino pediátrico para descartar patologías subyacentes y diferenciarlas de pequeñas variantes que no comprometen la salud del niño, su capacidad reproductora o talla final.

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