MOSQUITOS Y VIRUS DEL NILO OCCIDENTAL

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mosquito   Desde antiguo se sabe que los mosquitos pueden ser vectores (transmitir la enfermedad de un ser vivo a otro) para diferentes enfermedades como la malaria, el dengue, etc., y esto ocurre también con el Virus del Nilo occidental.

El mosquito aedes japonicus es el transmisor de este virus aunque también otros mosquitos pueden transmitirlo. Cuando un mosquito se infecta, normalmente por haber picado a un ave afectada, y pica a una persona u otro mamífero, puede transmitirle la enfermedad. En la mayoría de casos no causa sintomatología o bien ocasiona síntomas leves, y en una minoría de casos puede tener una complicación en el sistema nervioso central.

Ha aparecido hace unos días un brote de meningoencefalitis con 18 casos en un par de municipios andaluces a causa de este virus. La meningoencefalitis se produce cuando un microorganismo causa la inflamación del cerebro y las láminas que lo envuelven, las meninges.

¿Qué es el Virus del Nilo Occidental?

Es un virus de la familia de los flavivirus que se transmite por la picadura de mosquito. Se sabe que este virus no se transmite directamente de persona a persona, exceptuando casos de trasplante de órgano o trasfusión sanguínea desde una persona infectada a una persona sana. Este virus puede infectar a humanos, aves, caballos y algunos otros mamíferos, además del propio mosquito.

Suele aparecer en verano o durante el principio del otoño en lugares de clima templado.

¿Qué síntomas produce?

En niños, la mayoría de veces no produce síntomas o son muy leves. En pacientes de riesgo o mayores puede presentarse la forma más grave. Son aquellos pacientes con:

  • Inmunodeficiencias (sida/VIH, trasplante de órganos, quimioterapia reciente…)
  • Edad superior a 60 años
  • Embarazadas

Los síntomas leves aparecen de 1 a 14 días después de la picadura del mosquito, duran aproximadamente una semana (a veces hasta un mes) y forman la enfermedad que se conoce como FIEBRE DEL NILO OCCIDENTAL:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de garganta
  • Exantema cutáneo (lesiones en la piel), en la mitad de los casos
  • Ganglios inflamados
  • Síntomas digestivos como vómitos o diarrea
  • Y síntomas generales como falta de apetito, dolor por todo el cuerpo de tipo muscular

En unos pocos casos los síntomas pueden ser más graves, se conoce como ENCEFALITIS O MENINGITIS DEL NILO OCCIDENTAL y se producen si el virus accede al sistema nervioso central (cerebro, meninges…):

  • Dolor de cabeza
  • Rigidez en el cuello
  • Alteraciones de la visión
  • Focalidad neurológica: debilidad de algún miembro…
  • Convulsiones
  • Confusión o disminución del nivel de conciencia, cambios conductuales, o coma.

Cuando esta sintomatología neurológica más grave aparece puede resolverse sin secuelas, dejar secuelas e incluso producir la muerte. Afortunadamente es raro que en niños se produzca esta forma grave de enfermedad.

¿Cómo se diagnostica?

Se pueden encontrar los anticuerpos contra este virus en un análisis de sangre y/o en un análisis de líquido cefalorraquídeo extraído mediante punción lumbar (es el líquido que rodea al sistema nervioso central).

Además, el TC craneal y la Resonancia magnética pueden orientar a si existe afectación cerebral (encefalitis). También puede ser necesaria la electroencefalografía para determinar si presenta síntomas de encefalitis, si hay afectación eléctrica que produce convulsiones, etc.

¿Cómo se trata?

El virus no tiene un tratamiento antiviral específico. En los casos leves se puede administrar analgésicos como el Paracetamol para aliviar la sintomatología. Sólo en los casos graves será necesario ingresar al paciente, administrar líquidos intravenosos si es necesario, incluso puede requerir ventilación mecánica e ingreso en una unidad de cuidados intensivos (UCI).

¿Se puede prevenir?

Sí, evitando la picadura del mosquito. Para ello se pueden utilizar:

  • Repelente de mosquitos que contenga DEET o IR3535. Se aplica sobre la piel en la piel expuesta. Se debe utilizar según la recomendación de cada fabricante, ya que los intervalos de eficacia varían de unos a otros. Algunos repelentes no se pueden utilizar en lactantes o niños muy pequeños, lo que también especifica el fabricante. No conviene aplicarlos en la mano de los lactantes, ya que continuamente se llevan las manos a la boca. Para aplicarlos en la cara se debe primero poner una parte en las manos de la persona que se lo va a aplicar y luego extendérselo por la cara.
  • Mosquiteras en ventanas de la casa
  • Ropa larga que cubra el máximo de piel posible
  • Evitar salir de la casa entre el atardecer y el amanecer

¿Cómo actuar si tu hijo tiene síntomas?

Si tiene los síntomas de la fiebre del Nilo (sintomatología más leve) y le han picado mosquitos previamente, contacta con el pediatra para una primera valoración. Si los síntomas son graves (mal estado del niño, mal color, cambio en su conducta habitual, adormilado o le cuesta despertar, no camina bien, no mueve alguna extremidad, convulsiona o no ve bien) debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias.

No son necesarias medidas de aislamiento debidas a este virus, ya que no se transmite de persona a persona.

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