Crecimiento infantil

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La pediatría se define como la medicina del ser humano en crecimiento. Los pediatras somos los encargados de controlar que el crecimiento del ser humano llegue a buen puerto.

El crecimiento es constante desde el nacimiento hasta que finaliza en la adolescencia, pero no es uniforme y cada etapa tiene sus características.

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La alteración del ritmo por si sola ya es indicativa de que algún problema esta pasando. A la vez, enfermedades que en realidad no están afectando al crecimiento, no son tan graves como parece.

Vamos a ver las distintas etapas:

En el recién nacido controlamos: el peso, la talla o longitud y el perímetro craneal.

Respecto al peso, la primera semana suele perder peso, debido que nace con un exceso de agua que tiene que eliminar, puede llegar a perder hasta un 10% de su peso sin que ello represente un problema.

Perdidas superiores suelen indicar la presencia de algún problema, falta de alimento o dificultades para asimilarlo.

A los 10 días el bebé suele tener el mismo peso que al nacimiento y a partir de entonces aumentar 150-200gr. a la semana hasta los 3 meses, posteriormente 100gr a la semana hasta los 9 meses. A partir de los 9 meses y hasta los 2 años suelen aumentar 50gr. por semana. Estas cifras son orientativas y siempre que ningún proceso interfiera en su estado de buena salud, a veces pasan temporadas de mucho apetito y actividad en que aumentan mucho de peso y después otras de poco apetito las cifras dadas son la media pero siempre hay picos en los dos sentidos.

Respecto a la talla, hasta que se cumplen los dos años se les mide tumbados, es la longitud. A partir de esa edad se les mide de pie es la talla. Los primeros días puede haber un aumento llamativo de la longitud a veces es más debido a una mayor relajación del bebe (se estira mejor), ha perdido la tendencia a la flexión del recién nacido, que a un verdadero crecimiento.

Los dos primeros meses suele crecer unos 3-4 cm por mes. Desde entonces se irá frenando, de modo que a partir de los 9 meses suele ganar un centímetro por mes hasta los 2 años.

En resumen, unos 25 cm el primer año y la mitad el segundo. Lo que por múltiples causas no se crece durante estos años ya no se recupera, es decir el crecimiento tiene su “tempo” y los problemas de crecimiento/alimentación a ésta edad afectan a la talla final del adulto.

Respecto al perímetro cefálico (circunferencia de la cabeza), en el primer año de vida junto con el peso son  los parámetros que tienen una mayor importancia para controlar el correcto desarrollo del niño.

El perímetro cefálico, para ser valorado correctamente hay que saber medirlo bien e interpretarlo conjuntamente con el grado de cierre de las suturas de la cabeza (fontanelas) y su forma. Algo realizable por un pediatra, no tiene mucho sentido dar unos valores de referencia, hay muchas variaciones de la normalidad, es importante que el crecimiento sea continuo. Desde el cierre total de las suturas del cráneo (que suele ocurrir entre los 6 y los 15 meses) el control del desarrollo pasa a centrarse más en peso y talla.

La talla suele tener un crecimiento más regular, que puntualmente puede acelerarse por la fiebre. No es que como dice la gente: le da fiebre porque va a crecer, sino al revés. El crecimiento es continuo y no tenemos fiebre de forma continua. Lo que sucede es que la fiebre es un mecanismo de defensa del organismo, al aumentar la temperatura del cuerpo se acelera el metabolismo, para acelerar sus mecanismos de defensa, y como parte de esta aceleración, se crece más rápido.

A partir de los 2 años se estabiliza el crecimiento en torno a incrementos de talla de 5-7 cm al año hasta la pubertad. Se controla los centímetros y el peso se vigila que no aumente demasiado dada la tendencia actual de nuestra sociedad al sobrepeso.

Antes de la pubertad, suele haber un incremento de peso año, hasta que llega el “estirón” del cambio hormonal en el que pueden crecer a un ritmo de entre 6 y 12 cm por año durante 2-3 años tras los cuales se frenará bruscamente por el cierre completo de los cartílagos de crecimiento de los huesos largos. Desde ese momento tendrá la que será su talla adulta con variaciones de no más de 5 cm.

Los niños suelen tener el cambio hormonal unos dos años mas tarde que las niñas, lo que explica que mientras durante la infancia las tallas de ambos son similares hasta los 10 años, luego las niñas inician su cambio hormonal, temporalmente son más altas que los niños por su “estirón”, mientras  los niños siguen creciendo a ritmo regular hasta su momento del “estirón” dos años mas tarde por lo que finalmente su talla definitiva acostumbra a ser 13cm superior al de las niñas.

 

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