Como detectar CONDUCTAS ADICTIVAS A LAS PANTALLAS

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pantallas y trabajo escolar adolescentes   Las pantallas forman parte de las conexiones a internet por trabajo, por visualización de películas o escuchar música, por socialización a través de redes sociales, por compras, por juego y por supuesto, la mayoría de los casos no se trata de adiciones.

El juego es una parte muy instintiva de la persona, por lo tanto, lo que es más fácil que enganche, la recompensa es inmediata, la descarga de dopamina produce placer, que provoca que inicies de nuevo el juego, pero para conseguir la misma gratificación necesitas mayor cantidad de recompensa, pues para obtener la misma descarga de dopamina se precisan estímulos mayores, es lo que se conoce como efecto tolerancia. Tenemos así que para la misma recompensa se necesita mayor cantidad de estímulo y eso crea dependencia.

Lo que es normal o no, es de difícil de definir, si utilizamos solo el criterio tiempo, pero está claro que, si hay afectación de la funcionalidad diaria, ya no es normal.

Se sabe por estudios que se han realizado que el uso de internet en la población de 16-64 años presenta una media en horas al día del orden de:

Internet 7h. Redes sociales 2,5h. Mirando la televisión 3,5h. Escuchando música u otros servicios de steaming 1,5h. Juegos 1,2h

Hay que pensar que las plataformas de juegos y redes sociales utilizan diseños que activan los circuitos límbicos. Es decir, buscan el enganche y el crear dependencia en el usuario

Clasificación del uso de las pantallas

A pesar de que unos utilicen mucho las pantallas y otros poco, la clasificación no puede realizarse por número de horas sino por un uso cualitativo, mesurando la afectación de las pantallas a la vida del adolescente.

– normal, para su trabajo, sus estudios, su ocio, pero no interfiere en su vida.

– de riesgo, exceso de horas, pero no deja de cumplir sus obligaciones y es sociable.

– patológico, dificultades para:

  • Mantener las actividades habituales, como relaciones familiares, rendimiento académico actividades lúdicas con amigos y deportes
  • Junto con pensamientos continuos, priorización del internet /videojuegos sobre otras actividades
  • Irritabilidad y mal estar cuando no se puede acceder a internet/videojuegos
  • Necesidad de ir aumentando el tiempo de conexión para sentir satisfacción
  • La adicción a internet afecta a la vida diaria creando un uso compulsivo, síndrome de abstinencia y tolerancia.

 El incremento de consumo de internet ha crecido exponencialmente desde sus inicios hace 20 años.

La adicción a internet afecta al 7% de la población adulta. Entre la población adolescente de 14-18 años se calcula:

En España al 20% de los usuarios más en chicas que chicos.

En Cataluña el 25% de usuarios más en chicas que chicos. De 14-18 años

La adicción a internet aumenta con la edad

El trastorno por uso de video juegos afecta al 2,5%. De la población adulta. Entre la población adolescente de 14-18 años se calcula en España del 82,2% con mayor afectación en chicos que chicas.

El trastorno por uso de video juegos disminuye con la edad, se supone porque ya empiezan a interesarse por otros temas aparte de los juegos.

En resumen 1 de cada 4 adolescentes presenta un uso de internet de riesgo.

Y estas cifras se han visto muy incrementadas con la pandemia y el confinamiento según estudios realizados.

Pero hay factores de riesgo que facilitan esta adicción y trastorno a las pantallas

 los factores de riesgo de adicción a internet y adición a videojuegos son:

– TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad)

– Depresión

-Ansiedad

-Problemas de sueño

-Factores demográficos. Edad, sexo, acceso a internet, área metropolitana o no, vivir o no con los padres, lugar de nacimiento de los padres.

-Relación con los padres si estos entienden los problemas del adolescente, si estos conocen a que se dedica el adolescente en su tiempo libre, y el nivel de atención que los padres prestan a los adolescentes

-Las relaciones personales del adolescente.

Pero parece que la relación mas influyente es la que mantiene con sus padres.

Detección de conductas adictivas

Para la detección de estas conductas adictivas, los pediatras solemos preguntar al adolescente cuando tenemos oportunidad a lo largo de las revisiones de desarrollo que efectuamos en la consulta, pero sobre todo cuando se presentan signos de alarma como:

-cambios en el patrón de sueño (inversión del ciclo sueño/vigilia)

-reducción del rendimiento escolar (absentismo escolar)

-dificultades de los padres para limitar el uso de pantallas.

Hay que preguntar sobre el uso y la afectación del funcionamiento diario y no se recomienda interrogar sobre el numero de horas, pues las diferencias entre unos y otros pueden ser alta y lo que buscamos es saber si el comportamiento esta alterando la vida diaria.

Una vez detectado el trastorno debe hacerse la evaluación del mismo.

Tratamiento de las conductas adictivas a las pantallas

El abordaje terapéutico dependerá del nivel de alteración que detectemos

En el caso de trastornos del control de los impulsos, los padres son los que deben recibir las orientaciones y el soporte, se trata de un tratamiento preventivo para evitar la adicción y se realiza a través de un grupo de padres.

Enel caso de adicción comportamental se tendrá que tratar la motivación del adolescente, se trata de una intervención breve por parte de los profesionales con el adolescente.

En el caso de presentar otros trastornos se tendrán que tratar también estos otros trastornos, eso ya requiere que el adolescente sea derivado y tratado en la red de salud mental pues requerirá una evaluación diagnostica y tratamiento más prolongado así como un seguimiento.

Pero la recomendación más importante para los padres es:

  • acostumbrar a sus hijos a utilizar como buscador el Kiddle en lugar de Google, pertenece a Google pero tiene una serie de filtros que impide el acceso a paginas que se da por supuesto que no son adecuadas a los niños.
  • Acordar un horario limitado
  • Pactar las normas de uso, explicar los motivos y escuchar sus peticiones
  • Encontrar el equilibrio (aspectos positivos de las pantallas y marcar limites), la abstinencia aquí no es una buena solución.
  • Favorecer la comunicación entre padres e hijos.
  • Enseñarles habilidades emocionales y sociales.
  • Proponer alternativas de ocio saludable.
  • Reforzar y valorar todos los aprendizajes y cambios positivos.
  • Y sobre todo dar buen ejemplo, pues los hijos básicamente copian

Conclusiones, para el control de uso de las pantallas: 1 de cada 4 adolescentes presenta conductas de riesgo. Preguntar por el uso y funcionamiento. La prevención va a cargo de los padres. Los psiquiatras intervienen cuando hay un uso patológico o una enfermedad comórbida acompañante.

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