Vuelta al cole: SOS ¡piojos! ¿Cómo hacer frente a la pediculosis y prevenir el contagio de piojos en los niños?

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Vuelta al cole: SOS ¡piojos! ¿Cómo hacer frentea la pediculosis y prevenir el contagio de piojos en los niños?

Aunque los piojos no son una novedad para ninguno de nosotros, lo cierto es que cada vez que se produce una infestación en los colegios todos nos echamos, y nunca mejor dicho, las manos a la cabeza. Las pediculosis son muy habituales, especialmente entre los niños en periodo escolar y no reportan ninguna gravedad. Sin embargo, todavía existen muchas falsas creencias en torno a los piojos y muy a menudo podemos llegar a desesperarnos tratando de acabar con estos testarudos bichitos. Ahora que nuestros niños han vuelto al cole, desde Tu Pediatra Online os traemos un post que esperemos os ayude a desmitificar un poco la pediculosis, a prevenirla y a deshacerse de ella de forma efectiva.

 

Desmontando mitos: ¿Qué son los piojos y cómo se contagian?

Los piojos son unos pequeños parásitos que habitan el cuero cabelludo de los seres humanos y se alimentan de minúsculas cantidades de sangre. Sus huevos, llamados liendres, se adhieren al cabello gracias a una sustancia parecida al pegamento que hace muy difícil su eliminación. Contrariamente a lo que se cree, los piojos no pueden volar ni saltar de una cabeza a otra, sino que su contagio se produce por contacto directo y/o indirecto entre una persona infectada y otra sana, gracias a la capacidad que tienen para desplazarse rápidamente. Por eso, los colegios son los lugares donde más contagios se producen, ya que los niños y niñas tienden al contacto físico estrecho y a compartir prendas de vestir, peines y accesorios.

Algo que hace muy difícil controlar las pediculosis es la idea preconcebida de que los piojos están relacionados con una mala higiene corporal e, incluso, con estratos sociales bajos. Esto hace que muchas personas oculten que ellos, o sus hijos, están sufriendo una infestación por piojos, lo que hace que la plaga pueda seguir extendiéndose. Lo cierto es que los piojos no sólo son capaces de habitar hasta las cabezas más limpias, sino que además las prefieren. Nada tiene que ver, por tanto, nuestra clase social o nuestros hábitos de limpieza con la presencia de piojos. Asumamos que estos parásitos son muy comunes y tratemos de erradicar las plagas cuando se produzcan, sin avergonzarnos ni buscar culpables.

Las formas de contagio más habituales son:

  • Contacto directo cabeza con cabeza. Niños y adolescentes suelen jugar o hablar juntando mucho las cabezas, por lo que los piojos pueden pasar fácilmente de una a otra. Los tan populares “selfies” son un método infalible para la transmisión de los piojos entre adolescentes.
  • Compartir peines, toallas y accesorios del pelo.
  • Compartir prendas de ropa que se hayan podido infectar: gorros, bufandas, abrigos…
  • Dormir en una cama infectada. Las almohadas y ropa de cama, así como las alfombras e incluso los peluches, pueden ser también un medio de contagio de los piojos.

Epidemia de piojos en el colegio… ¿Qué hacemos para prevenir el contagio?

Como ya hemos visto, los piojos, aunque no son graves, son muy contagiosos. Por eso, cuando se detecta un caso en los colegios, en seguida se pone a los padres sobre aviso para intentar prevenir que se expanda la infestación. Pero, ¿qué podemos hacer para evitar que nuestros niños se infecten?

  • Evitar el contacto entre cabezas. Como ésta es una de las mayores formas de contagio, debemos evitarla a toda costa. Explicad a los niños y adolescentes que no deben juntar las cabezas en caso de que haya una epidemia de piojos en el colegio.
  • Enseñar a los niños a no compartir peines, prendas de ropa ni accesorios para el pelo.
  • No compartir toallas ni ropa de cama y lavarlas a menudo.
  • Revisar las cabezas de nuestros niños. Cuando hay alerta de piojos en el colegio, es muy recomendable observar si nuestros hijos se rascan más de lo habitual y revisar si hay presencia de liendres en sus cabellos.
  • Enseñarles a guardar sus jerséis o abrigos en las mochilas o en lugares en los que no entren en contacto con prendas de otros niños.
  • Recogedles el pelo. Las infestaciones entre niñas son más habituales, no sólo porque tienden a estar más juntas sino también porque, al llevar el pelo largo y suelto, es más fácil que entre en contacto con el de otras compañeras. Por este motivo, es recomendable que les recojamos el pelo (o les insistamos para que lo hagan) en momentos en los que hay amenaza de piojos.
  • Usar productos para prevenir los piojos. No se deben utilizar como prevención productos destinados a acabar con los piojos (permitrina), pues pueden tener efectos secundarios y crear resistencias. Sin embargo, en farmacias, droguerías y herboristerías podemos encontrar otro tipo de productos que por su olor o composición pueden ayudar a repeler y prevenir los piojos.
  • Limitar el contacto con niños que tienen piojos. Los piojos no trasmiten enfermedades ni son un motivo para rechazar a nadie. Si sabemos que algunos niños de clase tienen piojos o los han tenido recientemente, no debemos instar a nuestros hijos a rechazarlos y a huir de ellos, pero sí podemos explicarles qué medidas deben tomar para evitar contagiarse.

¿Cómo sabemos si nuestros niños tienen piojos? Signos de la pediculosis.

La mejor manera de evitar que un caso de piojos se convierta en una epidemia es la detección precoz. Sólo así podremos actuar antes de que se produzca un contagio masivo. Hay ciertas señales que nos alertan de que estamos ante un caso de pediculosis.

  • Presencia de liendres. Los piojos “pegan” sus huevos al cabello, cerca del cuero cabelludo donde la temperatura es ideal para que se incuben. Estas pequeñas bolitas amarillentas, marrones o color mostaza pueden parecer caspa, pero no se pueden eliminar con el cepillado y permanecen pegadas al cabello aun cuando el cascarón se abre.
  • Presencia de ninfas y piojos. Aunque los piojos y ninfas son muy pequeños y difíciles de ver, pues se mueven muy rápido y tienden a evitar la luz, podemos llegar a capturarlos usando una lendrera.
  • Sensación de cosquilleo en la cabeza
  • Picazón, especialmente tras las orejas y en la nunca. A menudo se presentan lesiones en el cuero cabelludo como consecuencia del rascado, pudiendo llegar a infectarse.

Encontrar piojos en la cabeza de nuestros hijos puede ser difícil, a no ser que la infestación sea muy grande. Para detectarlos lo mejor es usar una lendrera. Con el pelo húmedo y acondicionado (así el peine se deslizará mejor), nos situamos en una zona luminosa y comenzamos a separar el cabello del niño por mechones. Podemos ponerle un paño blanco sobre los hombros, de modo que podamos detectar si algún piojo cae. Separando pequeños mechones, pasamos la lendrera y observamos la raíz del cabello, poniendo especial atención en la zona de detrás de las orejas y de la nuca. Revisamos la lendrera después de cada pasada para comprobar si hay algún piojo o alguna liendre.

Demasiado tarde, mi niño tiene piojos. ¿Cómo trato la pediculosis?

Acabar con los piojos es una tarea pesada y a veces desesperante. En España y en muchos otros países, estos pequeños insectos están creando resistencias a los productos pediculicidas, o “antipiojos”, y cada vez se hace más difícil acabar con ellos. Sin embargo, con constancia y utilizando correctamente la lendrera y los tratamientos, puede conseguirse.

Ante una infestación por piojos lo primero que se ha de hacer es comprar un champú o crema especializado en la farmacia y utilizarlo como se indica. A continuación se debe hacer una eliminación mecánica con la lendrera, pasándola mechón por mechón tratando de eliminar todos los piojos, ninfas y liendres que sea posible. Si no se observan piojos vivos o los que hay se mueven muy lentamente, significará que el producto ha sido efectivo. No obstante, habrá que continuar pasando la lendrera cada 24-48 horas durante 8-14 días, dependiendo de lo que marque el medicamento que hemos utilizado. Después de este momento se repetirá por segunda vez el lavado con el pediculicida, pues casi ningún medicamento es capaz de matar las liendres y se hace necesario hacerlo una vez eclosiona el huevo.

Si después del primer tratamiento aún vemos piojos vivos significará que no ha funcionado correctamente y deberemos probar con otro medicamento. A veces, cuando los piojos son muy resistentes, es mejor consultar con un pediatra para que nos recete productos más efectivos.

 

 

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Vuelta al cole: SOS ¡piojos! ¿Cómo hacer frente a la pediculosis y prevenir el contagio de piojos en los niños? on 22 septiembre, 2016 rated 4.9 of 5