Herpes labial en niños y bebés, lo que conviene saber

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Herpes labial en niños y bebés, lo que conviene saber

El herpes labial es una infección muy común en los niños causada por el virus herpes simplex de tipo 1 (VHS-1). Se caracteriza por la erupción de pequeñas ampollas en los labios, en la piel que rodea la boca e incluso en su interior. Estas ampollitas, que suelen picar y doler bastante, son lo que comúnmente conocemos como “calenturas” o “pupas febriles”.

 

¿Cómo evoluciona una infección de herpes labial?

Este virus está muy extendido entre la población mundial y es muy contagioso, por lo que la mayoría de personas acabará contrayéndolo. El proceso infeccioso es el siguiente:

 

Primer contacto con el herpes simple

Lo más habitual es que nos infectemos con este virus durante los primeros años de vida, aunque este hecho pasa generalmente despercibido ya que la enfermedad puede ser asintomática. Es decir, que desconocemos que nos hemos contagiado porque no desarrollamos ningún síntoma. Sin embargo, algunos niños y bebés sí que presentan síntomas durante esta primera infección, especialmente entre los 6 meses y los 5 años de edad. Desarrollan lo que se conoce como gingivoestomatitis herpética, que suele durar entre 5 y 14 días y se caracteriza por:

  • Aparición de ampollas y úlceras en los labios, la piel alrededor de la boca, la lengua, el paladar, las encías y las mejillas.
  • Fiebre alta (39-40°C).
  • Ganglios del cuello inflamados.
  • Inflamación de las encías (gingivitis) con posible sangrado.
  • Mal aliento y babeo (debido a que les resulta doloroso tragar).
  • Dificultad para comer, dolor e irritabilidad.

Periodo de latenciadel herpes labial

Tras la primera infección el virus se aloja en el tejido nervioso y allí permanece “dormido” hasta que determinados factores lo reactivan. La fiebre, la exposición a la radiación ultravioleta, el estrés, determinados cambios hormonales o incluso padecer otras enfermedades como gripes o resfriados pueden dar lugar a un nuevo brote de herpes labial.

 

Infecciones recurrentes de herpes labial

Aproximadamente el 30-40% de los niños que han estado expuestos al VHS-1 desarrollarán infecciones recurrentes. El virus se reactiva cada cierto tiempo produciendo síntomas iniciales como sensación de hormigueo y picor en los labios o en la cara. Pocas horas después aparecen las ampollas y cuando éstas se rompen se forma una cicatriz que curará por si sola en unos 7-14 días. Normalmente estas infecciones posteriores no cursan con fiebre ni síntomas más severos.

 

Tratamiento del hespes labial

Generalmente las infecciones de herpes labial no necesitan tratamiento, aunque para la gingivoestomatitis el pediatra puede recetar ciertos medicamentos que alivian los síntomas, como paracetamol para la fiebre y anestésicos locales para evitar el dolor. En ocasiones, y sólo tras evaluación pediátrica, podría recetarse tratamiento antiviral oral (aciclovir) que, si bien no cura la enfermedad, puede acortar el cuadro.

Dado que muchos niños experimentan dificultad para tragar durante el episodio de gingivoestomatitis, se aconseja tomar medidas para evitar una posible deshidratación. Hay que ofrecerles abundantes líquidos como agua o leche (evitar zumos ácidos como el de naranja) y prepararles comidas suaves y frías como purés, flanes y gelatinas.

Conviene acudir al pediatra si el niño presenta dificultad para comer o beber, si presenta signos de deshidratación (piel seca, ojos hundidos, orina escasa) o si se le nota más adormecido de lo habitual. También si los síntomas no mejoran en unos días y sobretodo si empeoran.

 

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