¿Qué es la depresión posparto en mamás?

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¿Qué es la depresión posparto en mamás? Síntomas y tratamientos

La depresión posparto es un trastorno bastante común que puede afectar a cualquier mujer que acabe de dar a luz. Aunque generalmente no son graves, este tipo de depresiones puede tener consecuencias importantes en la salud física y emocional de la madre, así como en el vínculo que desarrolla con el recién nacido. Por eso, es esencial reconocerlas y tratarlas de forma precoz, y darles toda la importancia que se merecen. Sufrir una depresión posparto no significa ser una mala persona, ser débil o haber fracasado como madre. Este tipo de trastornos tiene causas fisiológicas y emocionales que los explican, y que nada tienen que ver con las capacidades que tiene la mamá para cuidar de su bebé. Por eso, aunque todavía es difícil deshacerse de todos los tabúes e inseguridades que rodean a cualquier tipo de trastorno mental o psicológico, es necesario comprender que la depresión posparto es una enfermedad más y que como tal debe ser tratada. Conocer sus síntomas, causas y tratamientos puede ayudarnos a identificarla y abordarla lo más pronto posible, minimizando sus impactos negativos en el entorno personal y familiar.

 

¿Qué es la depresión posparto y cuáles son sus causas?

La depresión posparto es un tipo de depresión que afecta a las mujeres que acaban de dar a luz. A veces comienza a los pocos días del parto, otras a los pocos meses y en ocasiones puede presentarse incluso después del año. Sea como sea, cualquier mamá está expuesta a padecerla, independientemente su edad, raza o condición. No es, por tanto, una enfermedad que afecte sólo a mujeres que han tenido embarazos no deseados o difíciles, que son primerizas o que tienen menos experiencia con los niños. Hay ocasiones en las que este tipo de depresiones puede darse incluso en mamás que ya han tenido hijos antes, o en mujeres con situaciones familiares y laborales óptimas.

Por este motivo, las causas de las depresiones posparto no están del todo claras y dependen de cada situación y persona. Los factores que os enumeramos a continuación son los que parecen estar más relacionados con la aparición de depresión posparto en mamás, aunque en absoluto son determinantes. Cumplir alguno de estos factores, o varios, no significa que se vaya a padecer una depresión posparto, sino que existe más riesgo de desarrollarla. Los más habituales son los siguientes:

  • Determinados cambios hormonales que se producen durante el embarazo, el parto y después de este
  • Haber presentado síntomas durante el embarazo
  • Historial de depresión o ansiedad previo al embarazo
  • Antecedentes familiares de depresión, ansiedad o enfermedades psiquiátricas
  • Experiencias traumáticas durante el embarazo, el parto o después de este
  • Problemas de salud del bebé
  • Estrés
  • Problemas familiares, laborales y/o conyugales
  • Problemas económicos
  • Pasar demasiado tiempo sola
  • Falta de apoyo de la pareja o la familia
  • Falta de sueño
  • Cambios en las relaciones sociales o familiares
  • Cambios a nivel personal: menos tiempo para uno mismo, cambios físicos del embarazo y posparto etc.

 

¿Cuáles son los síntomas de la depresión posparto en mamás?

Algunos de los síntomas de la depresión posparto pueden darse los primeros días o semanas después del parto, sin que eso signifique que se padece este trastorno. De hecho, es muy común que las mujeres pasen por un período de tristeza al poco de dar a luz, pero éste suele durar poco tiempo y desaparecer sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, cuando estos síntomas se prolongan varias semanas o aparecen de repente al cabo de un mes o más de haber dado a luz, podemos sospechar que se trata de una depresión posparto.

La sintomatología de las depresiones posparto es la misma que la de las depresiones normales que ocurren en otros momentos de la vida. Las señales más comunes son:

  • Sensación de tristeza profunda, desesperanza y/o vacío
  • Apatía, falta de interés por la mayoría de actividades del día a día, incluso por aquellas que antes nos gustaban o alegraban
  • Llanto o ganas de llorar frecuentes
  • Falta de energía
  • Dificultad para concentrarse, estando incluso despistada o con pérdidas de memoria
  • Dificultad para realizar tareas diarias
  • Pérdida de apetito o ingesta compulsiva de alimentos
  • Pérdida o ganancia de peso
  • Insomnio o dificultad para dormir
  • Somnolencia durante el día
  • Ansiedad y agitación considerable
  • Irritabilidad y cambios de humor
  • Sentimientos despectivos hacia uno mismo: culpabilidad, incapacidad, inutilidad…
  • Sentimientos pesimistas en general
  • Pensamientos suicidas, sensación de que la vida no merece la pena…

Además de este tipo de síntomas, las mamás que sufren depresión posparto pueden:

  • Sentirse abrumadas con el cuidado del bebé, evitando quedarse solas con él o siendo incapaces de atenderlo correctamente.
  • Preocuparse excesivamente por el bebé, llegando a desarrollar comportamientos obsesivos de sobreprotección o sensación de desgracia inminente.
  • Rechazo al bebé, pudiendo tener pensamientos negativos hacia él. Son muy raros los casos en los que una mamá con depresión posparto llegue a hacer daño real a su bebé, pero pueden darse pensamientos de este tipo. Es importante acudir inmediatamente a un médico cuando se tienen sentimientos o pensamientos dañinos hacia una misma o hacia el bebé.

 

¿Qué hacemos si sospechamos que tenemos una depresión posparto?

Como hemos comentado anteriormente, es normal que después de dar a luz sintamos un poco de tristeza, ansiedad o alguna que otra sensación diferente. Pero si al cabo de unas semanas notamos que los síntomas no mejoran o que se agravan, o si estos comienzan cuando este periodo de adaptación ya debería haber finalizado (un mes o más después del parto), deberemos sospechar de una depresión posparto. Por ello, lo más recomendable es:

  • Acudir al médico y relatar todos los síntomas que hayamos sentido, incluso aquellos que por vergüenza o miedo nos cuesta más aceptar. Si tenemos pensamientos negativos hacia nosotras mismas o hacia el bebé, es importante que el especialista lo sepa.
  • Tomarse las cosas con calma y no automachacarse o castigarse. La depresión posparto, como cualquier otra depresión, puede ocurrir y no es culpa nuestra ni de nadie. Hay que aceptar la situación y buscar la forma de solucionarla, sin culpas ni reproches.
  • No ocultar la situación a la pareja, familiares o amigos. Sentir apoyo es importante en estas situaciones, por lo que la gente que nos quiere debe ser consciente de la situación.
  • Dejarnos ayudar, tanto por nuestro entorno social y familiar, como por los médicos y especialistas que llevan el caso.
  • Descansar todo lo que sea posible, aprovechando para dormir cuando el bebé duerme o contratando ayuda si la situación financiera lo permite. También se puede relegar un poco el cuidado del bebé a la pareja o los abuelos.
  • Buscar grupos de apoyo. Actualmente en muchas ciudades hay grupos de mamás y papás que se reúnen para hacer actividades con los bebés. Esto es siempre muy recomendable porque, además de motivarnos a salir, nos permite compartir dudas y aprendizajes con otros papás en la misma situación.

 

¿Cuál es el tratamiento de la depresión posparto?

El tratamiento de la depresión posparto casi siempre requiere algún tipo de medicación, además de terapia psicológica. Dependiendo de la gravedad y la situación (si hay lactancia materna o no), se recomendarán unos medicamentos u otros. El médico o especialista en salud mental aconsejará el mejor tratamiento a seguir en cada caso. La terapia psicológica es esencial en cualquier depresión, pero generalmente por sí sola no es suficiente. Esto quiere decir que las recomendaciones médicas en cuestión de tratamientos deben seguirse siempre. Para garantizar una pronta recuperación de una depresión posparto, hemos de cooperar y confiar en los especialistas.

Además, aunque no siempre es posible, tener un entorno laboral, familiar y social óptimo puede ayudar mucho a superar la depresión posparto, o a reducir sus síntomas. Por eso, no dudéis en apoyaros en los que más os quieren o en buscar grupos de apoyo para hacer este momento más llevadero. Con un buen cuidado de la depresión posparto, un tratamiento adecuado y bien llevado y un poquito de esfuerzo y ganas de salir de ella, este trastorno puede superarse.

Resumen: la depresión por parto es un fenómeno relativamente frecuente que con tratamiento adecuado presenta muy buena evolución.

 

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