Sinequias vulvares en niñas: ¿Por qué mi hija tiene los labios menores unidos?

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Las sinequias vulvares en niñas son bastante frecuentes, especialmente entre los 6 meses y los 6 años de edad. Aunque antes se consideraban un defecto congénito, hoy se sabe que la gran mayoría de casos se producen después del nacimiento. Como existe bastante controversia en torno al tratamiento de las sinequias vulvares en niñas, en este post aclararemos un poco las dudas y explicaremos en qué consisten y cómo pueden tratarse.

 

¿Qué son las sinequias vulvares en niñas?

Las sinequias vulvares son adherencias que se producen en los labios menores de la vulva. A veces, ciertas circunstancias hacen que ambos labios se unan y se fusionen al ir cicatrizando unidos, haciendo que se forme una especie de membrana que oculta la vagina y el agujerito de la uretra (por donde la niña hace pipí). Las sinequias vulvares se clasifican en función del grado de unión que presentan los labios menores, pudiendo ser totales o parciales.

  • Sinequias totales: son casos extremos y poco habituales. Suelen detectarse antes, ya que producen síntomas como dificultad para orinar. En este tipo de sinequias vulvares, la unión de la vulva es total, creándose una membrana de piel que recubre totalmente los genitales. Ni la vagina, ni el clítoris ni el orificio de la uretra son visibles. Normalmente, puede detectarse un agujerito muy pequeño justo debajo de donde debería estar el clítoris, que corresponde al orificio de la uretra por el que la niña elimina la orina. Sin embargo, su tamaño tan reducido puede hacer que la pequeña tenga problemas urinarios frecuentes.
  • Sinequias parciales: son las más habituales y las más tardías de diagnosticar. En ellas, el grado de unión es menor, por lo que provocan menos síntomas y problemas. Generalmente, se descubren durante alguna consulta pediátrica rutinaria y pueden pasar totalmente desapercibidas para los papás y mamás.

 

¿Por qué se les unen los labios menores a las niñas? Causas de las sinequias vulvares.

Antiguamente se creía que las sinequias vulvares eran deformaciones congénitas, es decir, que estaban ya presentes en el momento de nacer. Sin embargo, poco a poco se ha ido arrojando luz sobre el asunto y se ha visto que, en realidad, son muy pocos los casos de recién nacidas que presentan esta unión en sus genitales. Así, las sinequias vulvares en niñas generalmente surgen a partir de los 4 o 6 meses, y son frecuentes durante los primeros años.

La unión de los labios menores se produce, a grandes rasgos, porque “algo” hace que se adhieran y se queden como pegados. Luego, a medida que la piel va creciendo, se va formando esa membrana que acaba por ocultar los genitales de la niña. Pero, ¿qué es lo que hace que los labios se cierren o se peguen? Las causas no están del todo claras, pero en general se cree que ciertos factores pueden propiciar que se produzcan las sinequias vulvares en niñas:

  • Bajos niveles de estrógenos: según varios estudios, las sinequias vulvares podrían estar relacionadas con los bajos niveles de estrógenos durante la infancia.
  • Infecciones o inflamaciones genitales: como su piel es tan delicada, cualquier inflamación, irritación o infección puede hacer que los labios menores se adhieran y comiencen el proceso de unión.
  • Mala higiene: algunos papás y mamás, por miedo a lastimar a la niña, no separan bien los labios menores a la hora de limpiarles la zona. Esto puede provocar que se produzcan más infecciones o inflamaciones y que los labios se adhieran.
  • Uso de toallitas higiénicas como única forma de limpieza genital: aunque limpian, no lo hacen tanto como el agua y pueden actuar como “pegamento”.

 

Síntomas de las sinequias vulvares en niñas, ¿cómo sé si mi hija tiene los labios menores unidos?

Los síntomas de las sinequias vulvares en niñas son generalmente escasos. La mayoría de casos, especialmente aquellos en los que la unión es parcial, pasan totalmente desapercibidos para los padres y son diagnosticados por el pediatra en alguna exploración. Sin embargo, cuando el sistema urinario se ve perjudicado, como ocurre en las sinequias totales, sí se pueden presentar síntomas como dificultad para orinar, molestias o dolor al hacer pipí e infecciones de orina frecuentes.

 

Tratamiento de la sinequia vulvar, ¿qué hacemos?

El tratamiento de las sinequias vulvares en niñas es polémico. Existen muchas opiniones diferentes y varias formas de actuar. Al final, depende de la valoración que haga el pediatra de cada caso. Las sinequias más leves en general no requerirán tratamiento y las que producen síntomas sí.

Las formas de “despegar” los labios menores de las niñas con sinequia vulvar son los siguientes:

  • No hacer nada y esperar. Muchos casos se resuelven solos a medida que la niña crece y no es necesario hacer nada, especialmente cuando son casos leves que no producen síntomas ni molestias.
  • Separación manual. En ocasiones, cuando la membrana es fina y está poco desarrollada, la separación puede hacerse de forma manual. Es recomendable aplicar una crema de estrógenos durante unos días tras la separación, para evitar que vuelvan a unirse los labios.
  • Crema de estrógenos. Es uno de los tratamientos más habituales hoy en día, pero sólo es eficaz en niñas menores de 3 años. Si la piel que cubre los labios es muy densa o fibrosa, este tipo de tratamientos tampoco está recomendado. Su mayor desventaja es que pueden dar lugar a efectos secundarios como aumento mamario o pigmentación de los genitales, además de que se pueden volver a producir sinequias al suspender el tratamiento.
  • Crema de corticoides. Se empiezan a utilizar para evitar los efectos secundarios de las cremas de estrógenos, muchas veces en combinación con ellas. Sus resultados aún no están del todo claros.
  • Intervención quirúrgica. Sólo se realizará en casos severos en los que ningún otro tratamiento sea efectivo.

Además de estos tratamientos, es necesario seguir unas pautas de higiene adecuadas para evitar que estas sinequias vuelvan a producirse:

  • Limpiar los genitales de delante hacia atrás, para evitar arrastrar gérmenes de la zona anal que puedan provocar infecciones.
  • Realizar la limpieza con jabón neutro y evitar usar productos o tejidos irritantes.
  • Limpiar correctamente la zona genital, apartando suavemente los labios y retirando las secreciones que pueda haber con una esponjita o con la mano limpia.
  • Después de la limpieza, hidratar la zona con cremas a base de vaselina.

 

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